martes, 25 de junio de 2019

PIJAO TRAIL: LA VIDA SECRETA DEL CORREDOR

Todos los Runners, tenemos una Vida Secreta, esa que en las noches, al irte a dormir, te habla al oído y te dice, cuando corres a 6 minutos por kilómetro, que puedes hacerlo a 5, y cuando corres a esta velocidad, que lo podrás hacer a 4:30, porque lo sientes, ya sea en un entrenamiento en el que fuiste mas rapido de lo normal, o en una carrera donde sentiste el poder de ir a mayor velocidad. Lo malo, es que la vida secreta no siempre ve el presente, ve el futuro, te dice lo que puedes lograr hacer, algún día, con mucha paciencia y dedicación.

Mi vida secreta me ha dicho muchas cosas, lo que pasa es que toca aprenderla a escuchar. Una vez, en la Media Maratón, cuando yo corría a 5 minutos por kilómetro, me dijo puedes, corre a 4:30 y así lo hice, pasé los dos primeros kilómetros en 9 minutos, pero luego, al avanzar en la distancia, mi velocidad disminuyó, y finalmente terminé esa carrera en 2 horas 2 minutos, la que considero mi peor carrera realizada.

En la actualidad mi Vida Secreta y yo, tenemos una muy buena relación, me dice cosas, yo la escucho, y la pongo de acuerdo con mi Vida Real, es decir mi vida actual, tu condición física real. Porque muchas veces, vienes de una lesión o por algún motivo u otro tuviste que dejar de entrenar, y tu Vida Secreta te dice puedes correr más rápido. Por eso, siempre debes poner de acuerdo a tus dos Vidas, La Secreta y la Real. En Pijao, eso sucedió:

Todo comenzó el martes anterior a la carrera en la clase de la profe Lina, debíamos hacer sentadillas y mis piernas tenían una fuerza increíble ese día, sentía que mi fuerza había regresado, que tenía la potencia de hace dos años, Mi vida secreta me estaba hablando y le empecé a creer, pues al día siguiente, al salir a hacer un recorrido de 10 Kilómetros el ritmo se me daba muy fácil, incluso tenía que ir mas despacio para no pasarme mucho, el Domingo es Pijao, 10 kilómetros por montaña que no se ven faciles.

Llega el sábado, hago mi ultimo entrenamiento antes de la carrera, los sábados son especiales para mí, es cuando mi Vida Secreta me habla y mucho, me dice, hoy la ruta será sin ruta, voltea por aquí, sube por allí, pasa por la rivera del río, disfruta el recorrido, y piensa, mañana cuando subas la primer montaña, la más dura, esos tres kilómetros en ascenso, al llegar al punto más alto, tomate un respiro, admira el paisaje, oxigenate y continúa. Mi Vida Secreta los sábados es muy especial.




Llega el día de la carrera, Domingo 8:30 de la mañana, en esta oportunidad me acompaña mi hermano Efraín, ambos vamos a corre los 10K, empezamos el calentamiento a las 8:00 de la mañana, 15 minutos de trote suave, en esos momentos un pequeño perro de color leonado y cenizo, me empieza a seguir, cuando me detengo me mira y me mueve la cola, se deja tocar, es muy amigable.




8:25 de la mañana me ubico en la línea de partida, reviso mi estrategia mentalmente, los puntos de hidratación, y las dos bolsitas de Hidraplus 30 que llevo en mi pequeño canguro, mi Vida Secreta me habla de nuevo, me dice, hoy podrás correr muy bien, no importa en que posición llegues, lo que verdaderamente importa es que hagas tu mejor esfuerzo, y logres, tu mejor desempeño posible a tu condición física actual.

La carrera da inicio, corro a un buen ritmo sin exigirme pero con paso firme, en una carretera destapada y en subida, alcanzo a ver 10 personas delante mio, por su forma de correr, analizo, que solo 5 de ellos van en un paso cómodo los demás van por encima de sus capacidades, con la emoción del inicio de la carrera, avanzo y poco a poco me ubico dentro de los 5 primeros, momento en el cual entramos a la loma, el lugar dónde no puedes correr, solo caminar, es bastante empinada esta subida, pero sigo con mi paso firme y seguro, más adelante, en el kilómetro 1,5 la cuesta se hace muy empinada, debes levantar más de 30 centímetros tu pierna para poder avanzar, tengo una alerta de calambre en mi pantorrilla derecha, trato de pisar de manera diferente para seguir avanzando, me aferro de lo que pueda, raíz, tallo. hojas lo que sea y subo como una especie de hombre araña del trail, mis uñas empiezan a llenarse de tierra, igual que mi cara, siento que no puedo avanzar más, en esos momentos mi Vida Secreta me habla, te estoy viendo, sigue, tu puedes, mi vida Real me dice eres muy bueno corriendo en cuestas, tienes buena potencia pero la subida por loma no se te dá, en ese momento debo conciliarlas, y ellas juntas llegan a la conclusión, sube lento, a tu ritmo, solo falta 1,5 kilómetros para la cima, y así lo hago, con la convicción de que puedo, será muy duro, no me rendiré, me pasan 3 competidores en ese tramo, un cuarto me esta por rebasar y corono por fín la primera loma, recuerdo las palabras de mi vida secreta, trato de divisar el paisaje desde la cima pero solamente veo un bosque de eucaliptos secos, y pienso, los arboles secos simbolizan el final, la muerte, pero también tiene la esperanza de que pasado el invierno volverán a retoñar y a florecer, este es mi renacer en esta carrera, comienzo el descenso, doy pasos cortos y rápidos apoyando en los talones, inclinando mi cuerpo hacia atrás para tener mucha estabilidad, voy rápido pero a la vez puedo controlar esa velocidad, la bajada tiene muchas curvas y raíces, pero las puedo sortear con mucha tranquilidad, miro a los lados y aprecio todo el bosque, muy seco y al fondo imagino a mi vida secreta corriendo junto a mí, rápida, ágil, indicandome cómo debo continuar, el bosque seco termina y comienza un pequeño bosque de Pinos en crecimiento, es el renacer de mi fuerza en esta carrera, hablo con el que viene detrás, mio, le pregunto de dónde es, me dice, de bogotá, yo le contesto, soy de Tuluá, pero vengo de Cali, todos esos pinos parecen un laberinto, pero la demarcación es tan buena, que alcanzo a ver a tiempo cada cinta naranja que me indica por dónde voltear, sigo, alcanzo a uno de los que me había rebasado antes, me ve y trata de acelerar un poco el paso, lo sigo de cerca, le hablo, le pregunto, de dónde viene, me dice, de salento, y yo le respondo que bien, bonito lugar, el baja la guardia, ya no me ve como una amenaza, su adrenalina baja, y yo acelero el paso, y él se va quedando atrás, termina el decenso, llego a un río que me llega  a las rodillas y comienzo de nuevo a subir, la loma no es tan inclinada, puedo caminar a paso firme, pero no correr sigo avanzando y quedo en la sexta posición, veo como voy ganando energía nuevamente, y llego a la segunda pared, la subida para trepar como el Hombre Araña de Trail, nuevamente los amagues de calambre aparecen, sigo avanzando sin mirar atras, solamente en las curvas para no animar a quien va detrás mio, en una de esas curvas alacanzo a distinguir que viste de negro, pero nada mas, luego, oigo como se quiebra una rama, no es lejos pero tampoco es cerca, he tomado algo de ventaja sobre mi perseguidor, sigo aferrandome a cada rama, hoja o raiz que pueda, antes de llegar a cima, veo nuevamente a quien va delante mio, el mira hacia atras y me saluda, pero de manera muy nerviosa, noto que  la carrera le está dando duro, le saludo con mucha amabilidad y buena cara, para no demostrale cuanto estoy sufriendo, sigo subiendo y termino la segunda loma, difícil, aprovecho para mirar hacia abajo, y el río parece lejano, y le digo al joven que me indica por donde seguir: parece dura la subida, pero no tanto, verdad?, él se rie y me estrecha su mano, sigo corriendo por una carretera destapada pero en bajada, la persona que va delante mio, vuelve a mirar hacia atras, yo no acelero, solo dejo que mi cuerpo se relaje, este caso mi Vida Real me lleve al ritmo que le parece cómodo, sé que a medida que vaya avanzando mi Vida Secreta me llevará más rápido a medida que vaya recuperando el aliento, y así pasa, cada vez mas cerca el competidor que va por delante de mí, y vuelve a mira hacia atras, yo alcanzo a escuchar los paso de quien me sigue, y sin mirar atras me hago en una posición en la que pueda verme, como subo con facilidad por esa carretera, si quiere alcanzarme tendrá que esforzarse, luego viene la última bajada, es un terreno bastante tecnico, dificil, en el que los pies muchas veces quedan en posiciones incómodas y los amagues de calambre llegan, mi perseguido siente mucho miedo, no deja de mirar atrás, por mi parte escucho cada vez más lejos a quien me persigue, luego llego a un lugar donde el pasto me llega a las rodillas, es algo llano y permite correr, lo hago y aunque estoy muy golpeado por la bajada, y los pasos me duelen, vuelvo a imaginar mi vida secreta que me dice vamos, más rapido tu puedes, ella va delante mio y yo trato de alcanzarla, las pisadas se sienten ahora muy suaves, no hay dolor, casi como si flotara, igual al entrenamiento del sábado, se disfruta y no se siente, sigo avanzando de manera elegante, pero mi perseguido parece tener mucha dificultad en esta zona, da saltos y se enreda constantemente, al final de ese lugar ya se divisa el pueblo, la meta está muy cerca y logro por fin pisar pavimento, me gusta mucho la naturaleza, pero cuando se trata de correr, el asfalto es mi terreno, entonces aprieto el paso, muy firme y fuerte, la persona a la que sigo, cada vez está mas cerca, vuelve a mirar atras, ahora sus ojos se ven mas desesperados, lo alcanzo, corro unos metros a su lado, se que puedo acelerar más pero prefiero hacerlo mas lentamente, lo sobrepaso, y ahora la meta se ve tan cercana, que acelero, y acelero, finalmente llegó y doy un salto para pisar ese tapete,
creo que llegue de 5 y primero en mi categoría, pero lo que más me emociona en éste momento fue que mi vida secreta y mi Vida Real, se han dado un abrazo, lograron conciliarme, y generar el mejor resultado para mi condición atlética actual, camino lentamente recibo mi medalla y en mi mente solo están los recuerdos de los árboles secos, esos que me sacaron del infierno y me llevaron al cielo, camino un momento miro atras y veo llegar al competidor que rebase en el ultimo kilómetro lo saludo le pregunto de dónde es, me dice que del cauca, nos damos un abrazo, una gran carrera hicimos, y la foto para el recuerdo
Sigo busco hidratación y fruta, la tomo y me encuentro con uno de mis ídolos del atletismo colombiano, Juan Carlos Cardona,maratonista olímpico colombiano, le pregunto como le fue, que si gano la carrera de 21 k, y que si se puede tomar una foto conmigo, y lo hace

Luego me dispongo a estirar y fuertes calambres me dan en las pantorrillas y los cuadriceps, no me puedo mover, volteo a mirar si veo alguien de la cruz roja, pero allí está Edwin Duque, corredor caleño, conocido, y lo llamo, me presta ayuda hasta que llega la gente de la cruz roja, me solucionan, la situación e incluso soy filmado y fotografiado por los miembros de la organización posiblemente salga en un video quejándome de dolor y a la vez sonriendo. 




Mi hermano Efraín demora más de lo habitual en llegar, la primera loma le paso factura, en estos momentos esta aprendiendo a escuchar a su vida secreta, a manejar esos pensamientos que te hacen ver tu futuro posible, que es muy alcanzable.Nos encontramos de nuevo, yo sin una media, que me han quitado los de la cruz roja, el muy cansado pero feliz, incluso vemos a Juan Camilo, el tío de nuestra sobrina Natalia, y nos tomamos la foto para el recuerdo
Puedo ver los resultados de la carrera y obtuve el quinto puesto en la general y el primero en mi categoría, me dieron unas medias de compresión, unas mangas de compresión y una camiseta que dice Quiero correr y correr y correr...


el esfuerzo fue tal que sufrí calambres,  disfruté tanto que ni lo sentí, todo gracias a mi VIDA SECRETA, cada noche al dormir me encontraré de nuevo con ella y volveré a soñar

lunes, 3 de junio de 2019

UNA FIESTA LLAMADA MEDIA MARATÓN DE CALI

Es la mañana del 2 de Junio de 2019, la espera ha llegado a su fin, hace 3 años corrí por última vez éste, mi evento favorito la Media Maratón de Cali, y hace 2 años que no participo en una Media Maratón, el año pasado varias molestias musculares lo impidieron, ha sido un trayecto largo que he esperado con mucha paciencia, en el camino he conocido nuevas personas que comparten esta maravillosa pasión por correr, grandes amistades se han forjado. La semana ha estado llena de mucha ansiedad, la cual se ha traducido en una molestia en el colon, aunque eso no impide que realice mi ritual de la noche anterior, mi plato de pastas y una cerveza, la cual siempre me ayuda a dormir.

En los momentos que realizo el calentamiento con mi equipo, siento la humedad del ambiente, sudo mas de lo habitual para la rutina de entrada en calor, la ansiedad está en su punto máximo en la línea de partida, alcanzo a repasar mi estrategia, teniendo en cuenta que todo lo hecho para llegar a este punto fue lo correcto, y llega el momento,dan la salida, y una vez más como ya lo he vivido antes, comienza la fiesta, salgo a mi ritmo, siempre cuidando de no ir muy rápido, la idea es mantenerme entre los 4:10 y 4:15 el kilómetro, nunca mas allá, mas lento tal vez, puedo lograrlo, siento la felicidad de correr, por cierto la ansiedad se ha quedado en la línea de partida, me volveré a encontrar con ella en una futura carrera, pues del tapete de salida no debe pasar.

Kilómetro uno y dos veo a Omar, como siempre su técnica de carrera es excelente, hasta pareciera que va caminando, un poco más adelante van Camilo y Stefania, Omar los pasa, ya llegando al tercer kilómetro los alcanzo, y les doy ánimo van muy bien, incluso Camilo me mira y sonríe, sabe que va a buen ritmo y lo está llevando muy bien, me despido y sigo, subiendo por el tramo mas duro del inicio de la carrera veo a Alejo Valencia, recuerdo que ayer publico una foto de su número de competencia, el 7, y había escrito sobre en el, las letras CR y luego el nombre Messi, volteo a mirar su dorsal, pero no tenía nada escrito, fue una broma con Photoshop o vaya yo a saber que programa, me río y le digo: " me engañaste pensé que habías marcado tu número" le da risa, estrechamos la mano y continuamos la carrera,luego veo a alguien conocido,
no sé su nombre pero corrimos juntos prácticamente todo el recorrido de los 15 kilómetros en la carrera atlética de Tuluá, al parecer va a ser mi compañero en esta fiesta, sigo avanzando alcanzo a Omar, lo saludo justo en el momento de la hidratación, la carrera hace su primer y regresa en sentido contrario. Esos son los momentos en los cuales podemos ver de frente a quienes van delante y atrás tuyo, los momentos en los que busco caras conocidas, a quien saludar y con quien darnos ánimo mutuamente, oigo un saludo "Oscarito!!" dice, volteo a mirar y es mi amigo Carlos Durán, va en grupo con su equipo, a un ritmo mas lento de lo habitual, pero ha tenido una molestia muscular y aún así no ha faltado a la fiesta, cuando la carrera termina me lo encuentro nuevamente y me pregunta: " oye, pero vos vas saludando y hablando con todo el mundo, como lo haces?" Y yo le respondo:" Así es como me gusta vivir una carera, sentir que vas  rápido, pero a la vez lo suficientemente cómodo para disfrutar de la vista, las personas el recorrido".Ya en ese momento sin darme cuenta, había sobrepasado el primer tramo complicado de la carrera, entre charlas y risas, lo siguiente es ir hacia San Antonio, algo de subida pero manejable, me sobrepasan dos atletas con camisetas de triatlón, van a un muy buen ritmo y luego los pierdo de vista, un corredor cerca mio va otro corredor, con una camiseta que dice "atleta trasplantado", ya en el kilómetro 6 la carrera gira y regresa en sentido contrario al ya parece lejano kilómetro tres, allí veo a los atletas mas recreativos, algunos caminando, tal vez su primera carrera, alcanzo a animar alguno que siente que su cuerpo no da más, uno que posiblemente en un par de años vaya delante mio comandando la carrera, atletas anónimos que no conocen su potencial.

Ya estamos en el kilómetro 7 la parte mas suave de la carrera, la cuesta abajo de la colina, y por ello, la mas peligrosa, sientes nuevas energías, te dan ganas de apretar tu ritmo, pero se debe mantener no acelerar, esa energía la necesito 7 kilómetros más adelante, llegamos al estadio pascual guerrero, muchos suben al andén, yo prefiero seguir por la calle, no quiero gastar ni un tantico de energía, siempre hará falta, en el tramo final, noto algo extraño, sobrepaso varios corredores en menos de 50 metros, miro mi reloj y marca 3:30 el kilómetro y me siento como si fuera mas lento, inmediatamente disminuyo el paso, me tranquilizo y el parcial marca 3:54 el kilómetro, van 35 minutos en la carrera, tengo tiempo de pensar en mi amiga Angie, está participando en la distancia de 5K, y aunque sus tiempos son mucho mejores, debido a que se recupera de una lesión, va por una marca de 25 minutos, estoy tranquilo, pues ella sabe que puede ir mas rápido y que esa carrera es un chequeo, para reiniciar sus entrenamientos. Y así, saliendo de mis pensamientos ya estamos en la pista atlética del estadio para dar nuestra pequeña vuelta olímpica, el mejor tramo de la carrera, avanzamos y llegamos al desvío, la ruta de 10 kilómetros y la media maratón de separan, los primeros recorrerán sus últimos 400 metros y los segundos nos preparamos para el segundo tramo difícil de la carrera, la autopista sur y sus puentes, debes pasar  una vez a la ida y otra al regreso por ellos y luego superar el hundimiento de la carretera a nivel de Comfandi.

A este nivel de la competencia te das cuenta que tan bien manejada llevas la carrera, te excediste en el ritmo en el kilómetro 7, aceleraste en la subida del kilómetro 3 para no ir tan despacio, querías llegar primero que tu amigo al Kilómetro 10, aunque el solo vaya a correr esa distancia; te subiste un andén para cortar un metro en la carrera?, empiezo a ver gente mermando el paso, algunos empiezan a caminar, a bajar los brazos, a mirase la piernas, yo también siento los kilómetros, pero estamos pasando por la segunda zona donde la carrera gira y de regreso ves al que va delante tuyo y el que va atrás frente a frente, eso representa un oasis en la carrera, vuelvo a saludar a Alejo Valencia que va con esa gran actitud que lo caracteriza, veo a Jose Sanchez, uno de esos locos apasionados por las carreras de montaña y las ultramaratones, pero que hoy a querido unirse a la fiesta de la media maratón, me estira la mano para chocarla y se sonríe de verme, chocamos la mano y también le sonrío, veo a German Pinzón, compañero del colegio, el mas rápido del salón en la clase de educación física, veo Edwin Duque gran corredor de montaña  y de calle, Hugo Gómez Ultramaratonista, corredor del mítico Ultra-Trail de Mont-Blanc, Ernesto Erazo, compañero de club hace unos años, Dario que lo veo casi todos los Domingos en mi ruta de entreno, con el cual he compartido dos o tres kilómetros de charla; cada cara conocida es una alegría para mí, cada saludo es una onda de energía que llena mi corazón para seguir, y así nada más y nada menos, de tanta emoción sin darme cuenta, había salido de la zona de los puentes y llegado al kilómetro 15, el lugar dónde la media maratón te pregunta: "Cómo estás?", según tu respuesta sabrás si sufrirás 6 kilómetros ( aunque por lo general tu cerebro hace mal las cuentas y piensas que faltan 5, hasta que llegas al kilómetro 19 y te das cuenta que restabas de 20 y no de 21), o disfrutaras del remate de la fiesta.

Lo que falta es el tercer tramo difícil de la carrera, tres kilómetros hasta Palmetto, con un falso plano, cuya inclinación en esta altura de la carrera se siente y mucho, me concentro en hacerlos a buen ritmo sabiendo que luego me devuelvo por el mismo lugar pero de bajada, y así lo hago, nuevamente es un sitio donde ves a los que van detrás tuyo y a los que van más adelantados, es reconfortante ver sus caras de nuevo, y nos volvemos a animar. Los dos últimos kilómetros acelero, cuando llego al 20 me empiezo a decir a mi mismo " un mil a cuatro, un mil a cuatro..."de esa manera me animo para hacer el tramo final en 4 minutos, y cada vez voy mas rápido, finalmente lo hago en 4:08, la carrera termino, mi mejor tiempo en la distancia 16 segundos mas rápido, pero la fiesta en lugar de terminar, es cuando se pone buena, voy por mi medalla, camino un poco, saludo conocidos abrazo a Carlos Arango, uno que hace dos años me veía y me decía,"usted es una máquina", y ahora lo veo llegando muy por delante mio, es muy emocionante. luego alguien me llama y me abraza, y está muy feliz, es el corredor que me acompaño toda la carrera, igual que en Tuluá, corrimos al mismo nivel, me dice que está muy feliz de verme que se llama David Ramirez , que cuando vaya a Tuluá tenemos que entrenar juntos y que le emociona haber superado su mejor marca, nunca había corrido tan rápido, llama a su esposa y ella nos toma una foto para el recuerdo.

Ahora vuelvo a pensar en Angie, cómo está? pudo cumplir su objetivo de ir lento?, le escribo un mensaje, ella también me está buscando, pero la vorágine de gente cada vez se hace más grande, antes de encontrarme con ella veo a mis compañeros de equipo, me reciben con una fiesta, abrazos saludos, me siento como una estrella famosa, están felices de verme, ellos también terminaron su carrera y les fue muy bien, recorrieron los 10K, y los oigo decir: 3 minutos menos que la vez anterior, yo no sabía que podía correr tan rápido, luego la foto, y las fotos con el equipo, en ese momento me emociono de nuevo, empiezo a procesar lo que acaba de pasar, y mis ojos se encharcan,


 pienso nuevamente en Angie, pero no la veo, camino un poco y finalmente estaba tan cerca y no la había visto, me dice que esta, feliz, que hizo el ritmo que se propuso y se sintió bien, su piernas están bien, no tiene molestias musculares,




 luego se nos une Franco, no pudo correr hoy, debe guardar reposo por una lesión, de igual manera nos acompaña hoy, Carlos Labrada llega, hoy tenía que ir mas lento, esta recuperándose, pero disfruto la carrera, veo a Daniel Trochez, "viejo Oscar" me dice, yo le respondo no te ví en el recorrido, el me responde que acompaño a una amiga a correr y salieron mas tarde, Julián patiño, que tampoco ha entrenado mucho, pero también entro a la fiesta, nadie se la quería perder, Hugo Franco que no le puede faltar su media maratón.




Me despido de ellos avanzo y veo a Lubesa, corre hace 6 meses y cada vez está mas fuerte, superando su propia marca,



 veo a Maria Nivia, que a pesar de una fuerte gripa vino a correr, me encuentro de nuevo con Alejo valencia, que hace un vídeo para Facebook o alguna red social y me pide que salude a la cámara, Lina Henao mejorando sus tiempos y con cara de felicidad, Julieth Perafan que hace poco comenzó a correr y cada vez le va mejor, hacen la premiación, y cuando ya me estoy disponiendo a marcharme veo a Martha Torres, Triatleta de Iron Man, o como ella misma se llama Iron Girl, ademas es fisioterapeuta, la que me trato y recuperó, la que hizo posible la asistencia a esta fiesta el día de hoy, me acerco la saludo, pensando que tal vez no me reconozca, hace ya un año de mi tratamiento, pero me saluda muy efusivamente, le puedo dar las gracias, hace rato lo quería hacer, y que mejor oportunidad que en esta gran fiesta, me pregunta por mi entrenador: Y Antonio, esta vez si corrió 21 Kilómetros?, y yo le respondo: No, hizo algo mejor, se recupera de un malestar gripal, y al no poder correr a su ritmo habitual, se quito la camiseta de entrenador y se puso la numero 10, para ayudar a unos compañero siendo su liebre y llevándolos a completar un muy buen registro.




Ahora regreso a mi casa y voy pensando, la mayoría ve en el podium a Kemboi Timothy y a Diana Pulido, ganadores de sus respectivas categorías, pero yo veo mas de mil podiums, cada uno ganador de su carrera personal, superando una lesión, siendo una persona trasplantada, superando problemas personales, corriendo por primera vez, mirando si se puede, incluso aquel que no cumplió su objetivo, aprenderá de ese error y lo usará a su favor. Porque al final el tiempo que haces en la carrera es solo un número, tal vez en un año no lo recuerdes, pero disfrutar la carrera y vivirla es lo que suma, nadie te lo puede quitar, ahora te trazas otra meta, que quieres alcanzar, y empiezas a trabajar por ella, por que para una próxima fiesta, debes esperar