jueves, 16 de septiembre de 2021

MEDIA MARATON EN LOS TIEMPOS DEL CORONA

 

Epidemia, pandemia, endemia, palabras comunes en estos tiempos con una enfermedad de la cual sabemos alarmantemente poco, y en la que las medidas de seguridad que se toman se basan en que nadie sabe cómo funcionan las cosas, incluidos los expertos.

Ha pasado más de un año desde mi última carrera, pero siempre me las arregle para entrenar así fuera un poquito, no se podía salir a correr entonces se hacían ejercicios dentro de casa, no podía comer lo habitual entonces nos adaptamos a comer otras cosas, y así, cada nueva dificultad era superada, porque nosotros los que amamos correr sabemos lo que son las dificultades, está complicada la carrera, no importa, mermamos el ritmo, pero la meta sigue firme, llegaremos un poquito más tarde, pero la línea de llegada siempre nos espera, y de esa manera asumimos la vida, nuestras meta clara, y la alcanzamos tardemos poco o mucho.

El 12 de septiembre de 2021 La Media Maratón de Cali, es la primera gran carrera masiva en más de un año, desde el momento que las inscripciones se habilitaron, fueron muchos los que nos anotamos, queremos correr, correr y correr.

El domingo 5 de septiembre hago mi último fondo largo antes de la carrera, 18K a un ritmo muy cómodo, veo las estadísticas de mi Garmin y me marca pico de forma, listo para competir, en la tarde empiezo a tener congestión nasal y una leve sensación en la garganta, el Lunes sigo igual y en la noche un poquito más, pero mi frecuencia cardíaca se mantiene en valores normales al igual que mi temperatura corporal. El martes me levanto temprano para hacer unos 10K también suaves pero siento más congestión nasal, hago el recorrido y me siento muy bien físicamente para correr, con la frecuencia cardiaca dentro de los valores habituales para el tipo de entrenamiento, pero en la tarde la congestión nasal aumenta, no tengo tos y mi temperatura y latidos del corazón siguen estables. Entro en estado de ansiedad, a pesar de que algo en mi interior me decía que no era Covid-19, no podía dormir bien pensando en que posiblemente perdería la oportunidad de correr.

Miércoles 8 de septiembre, la congestión aumenta a tal punto que en la noche tuve que hacerme una vaporización con agua hervida para poder dormir, la temperatura corporal empieza a subir y llega a 37,7, no es muy alto pero empieza a alarmarme, llegado a este punto decido tomar descongestionantes nasales y acetaminofén, y no duermo bien pensando en ir al día siguiente por el kit de la carrera, pero fundamentalmente por la prueba diagnóstica que me debo hacer antes para saber si puedo participar o no.

Jueves 9 de septiembre, no hago mi entrenamiento, hoy tocaban series, pero decido guardar reposo y esperar a la 1 de la tarde que inician las entregas de kits, voy directo a la zona de toma de muestras, paso por el desagradable proceso, y espero 45 minutos, la prueba es negativa, reclamo mi kit, y ya a eso de las 3 de la tarde empiezo a sentirme mucho mejor, dejo de tomar los medicamentos y a pesar de ello noto como la congestión y la temperatura van disminuyendo, al día siguiente me siento mucho mejor, pero también guardo reposo y me hidrato y como muy bien.

Sábado 11 de septiembre, me levanto temprano para hacer unos 6k ritmo cómodo, la congestión se ha ido en un 98%, la temperatura es normal y mi frecuencia cardíaca está en los valores normales para el esfuerzo realizado, llego a la conclusión de que tenía algún tipo de manifestación psicosomática de síntomas gripales, aun así decido al día siguiente en la carrera manejar un ritmo conservador y si al final de la carrera tengo la suficiente energía acelerar.

Domingo 12 de septiembre finalmente la media Maratón de Cali, mi  carrera amada, estoy recuperado completamente, hay muchos protocolos de bioseguridad, entrada al estadio por grupos de 8 personas y acomodación en la pista atlética con separación de un metro, y con uso de tapabocas. 

La hora programada de salida son las 6:30 de la mañana, pero el inicio se retrasa, 40 minutos, cosa que nunca antes había pasado en este evento, delante de mi hay aproximadamente 200 personas y empiezo a correr 5 minutos luego de que se da inicio a la competencia, trato de manejar un ritmo de 4:15 por kilómetro y lo consigo, me siento muy bien y esa es mi estrategia, y ahora lo más importante es disfrutar del recorrido, la emoción de participar de nuevo en una carrera junto a miles de personas, que viven mi misma pasión no tiene precio, la gente ha salido a la calle a animar a los corredores, gritan: bravo! Felicitaciones! Aplauden te sonríen. Te sientes como una estrella famosa que va junto otros famosos. Llego al kilómetro 15 donde hacemos un recorrido por el centro de Cali, allí la mayor parte del recorrido es en subida y con muchos giros, el ritmo inevitablemente se baja, y me doy cuenta que en mi reloj marca 15 kilómetros pero los pendones de la carrera dicen que vamos por el 14, cuando llego al kilómetro 18 en mi reloj  y veo la marca de 17 en el pendón le pregunto a otro corredor y me confirma, la carrera está mal señalizada, sigo corriendo y finalmente llego a la calle 5, me siento cada vez más cerca de la meta, pero mi ritmo ha caído a los 4:20, y no tengo energías para acelerar como normalmente lo hago en los últimos kilómetros, pero eso ahora no importa, lo que quiero es gozar este regreso a las carreras, alguien que pasa en un carro grita mi nombre, quien era? Ni idea! Pero gracias por esa inyección de energía. Llego a la Avenida Roosevelt, y en el kilómetro 20 veo a alguien que está grabando a los que pasamos por allí con su celular y nos da ánimos, y es nada más que Martik Torres la IronGirl y Fisioterapeuta, que me ayudo hace ya tres años a superar un problema muscular, cuando no compite sale a animar, es una Genia.

 La meta está cerca  llego al kilómetro 21 y la sorpresa, o no tanto la carrera mide mucho más que eso, y efectivamente he termino corriendo un 22.1 K, según mi reloj, estoy feliz 1:33:58, mi paso por media maratón fue de 1:29:42, consiguiendo nuevamente el sub 1:30, pero el resultado es lo de menos, cuando una situación global te impidió vivir el mundo del Running y lo más importante a las personas que forman este mundo, maravillosos seres humanos que salen a correr por sus sueños.

Camino reclamo mi medalla y veo allí relajándose luego de haber ganado la competencia a Jeisson Suarez record Colombiano de Maratón y quien con el puesto 15 fue el mejor latinoamericano en la Maratón de los juegos olímpicos de Tokio 2020: Le digo, hola Jeisson me regala una foto?, y él me contesta: claro que sí, con mucho gusto!. Solo en el Running puedes correr junto a los mejores  y luego tomarte una foto con ellos, no hay otro deporte tan incluyente como éste, en el cual todos, absolutamente todos somos unos ganadores.

Según los protocolos debemos salir de inmediato del lugar de llegada, pues no deben haber multitudes, camino un poco y dos personas me llaman y se me acercan con un abrazo, son camilo y Dianita, me alegra un montón verlos, corrieron 5k y están felices no se cambian por nadie.

Más adelante nos encontramos con Lubesa, Julieth, Maria Nivia y Eliana, corrieron 10K y también están muy felices de regresar a las calles a correr como campeonas. 


No veo a mi hermano, que está también en los 10K, lo llamo y me dice que se perdió en la carrera y siguió la ruta de 21K, que se detuvo al completar 10, y ahora regresa caminado, a cruzar la meta, pero aun así se siente feliz, pues corrió muy bien y con las mejores sensaciones.

El Running me enseño, que no importa cuánto tiempo pase, cada vez que te pongas las zapatillas y salgas a correr, todo se transforma en felicidad y siempre te encontrarás con amigos que estarán felices de verte allí, tal vez no los veas a todos, pero siempre habrá alguien a quien saludar y compartir ese momento feliz que este deporte desinteresadamente te da.