jueves, 16 de septiembre de 2021

MEDIA MARATON EN LOS TIEMPOS DEL CORONA

 

Epidemia, pandemia, endemia, palabras comunes en estos tiempos con una enfermedad de la cual sabemos alarmantemente poco, y en la que las medidas de seguridad que se toman se basan en que nadie sabe cómo funcionan las cosas, incluidos los expertos.

Ha pasado más de un año desde mi última carrera, pero siempre me las arregle para entrenar así fuera un poquito, no se podía salir a correr entonces se hacían ejercicios dentro de casa, no podía comer lo habitual entonces nos adaptamos a comer otras cosas, y así, cada nueva dificultad era superada, porque nosotros los que amamos correr sabemos lo que son las dificultades, está complicada la carrera, no importa, mermamos el ritmo, pero la meta sigue firme, llegaremos un poquito más tarde, pero la línea de llegada siempre nos espera, y de esa manera asumimos la vida, nuestras meta clara, y la alcanzamos tardemos poco o mucho.

El 12 de septiembre de 2021 La Media Maratón de Cali, es la primera gran carrera masiva en más de un año, desde el momento que las inscripciones se habilitaron, fueron muchos los que nos anotamos, queremos correr, correr y correr.

El domingo 5 de septiembre hago mi último fondo largo antes de la carrera, 18K a un ritmo muy cómodo, veo las estadísticas de mi Garmin y me marca pico de forma, listo para competir, en la tarde empiezo a tener congestión nasal y una leve sensación en la garganta, el Lunes sigo igual y en la noche un poquito más, pero mi frecuencia cardíaca se mantiene en valores normales al igual que mi temperatura corporal. El martes me levanto temprano para hacer unos 10K también suaves pero siento más congestión nasal, hago el recorrido y me siento muy bien físicamente para correr, con la frecuencia cardiaca dentro de los valores habituales para el tipo de entrenamiento, pero en la tarde la congestión nasal aumenta, no tengo tos y mi temperatura y latidos del corazón siguen estables. Entro en estado de ansiedad, a pesar de que algo en mi interior me decía que no era Covid-19, no podía dormir bien pensando en que posiblemente perdería la oportunidad de correr.

Miércoles 8 de septiembre, la congestión aumenta a tal punto que en la noche tuve que hacerme una vaporización con agua hervida para poder dormir, la temperatura corporal empieza a subir y llega a 37,7, no es muy alto pero empieza a alarmarme, llegado a este punto decido tomar descongestionantes nasales y acetaminofén, y no duermo bien pensando en ir al día siguiente por el kit de la carrera, pero fundamentalmente por la prueba diagnóstica que me debo hacer antes para saber si puedo participar o no.

Jueves 9 de septiembre, no hago mi entrenamiento, hoy tocaban series, pero decido guardar reposo y esperar a la 1 de la tarde que inician las entregas de kits, voy directo a la zona de toma de muestras, paso por el desagradable proceso, y espero 45 minutos, la prueba es negativa, reclamo mi kit, y ya a eso de las 3 de la tarde empiezo a sentirme mucho mejor, dejo de tomar los medicamentos y a pesar de ello noto como la congestión y la temperatura van disminuyendo, al día siguiente me siento mucho mejor, pero también guardo reposo y me hidrato y como muy bien.

Sábado 11 de septiembre, me levanto temprano para hacer unos 6k ritmo cómodo, la congestión se ha ido en un 98%, la temperatura es normal y mi frecuencia cardíaca está en los valores normales para el esfuerzo realizado, llego a la conclusión de que tenía algún tipo de manifestación psicosomática de síntomas gripales, aun así decido al día siguiente en la carrera manejar un ritmo conservador y si al final de la carrera tengo la suficiente energía acelerar.

Domingo 12 de septiembre finalmente la media Maratón de Cali, mi  carrera amada, estoy recuperado completamente, hay muchos protocolos de bioseguridad, entrada al estadio por grupos de 8 personas y acomodación en la pista atlética con separación de un metro, y con uso de tapabocas. 

La hora programada de salida son las 6:30 de la mañana, pero el inicio se retrasa, 40 minutos, cosa que nunca antes había pasado en este evento, delante de mi hay aproximadamente 200 personas y empiezo a correr 5 minutos luego de que se da inicio a la competencia, trato de manejar un ritmo de 4:15 por kilómetro y lo consigo, me siento muy bien y esa es mi estrategia, y ahora lo más importante es disfrutar del recorrido, la emoción de participar de nuevo en una carrera junto a miles de personas, que viven mi misma pasión no tiene precio, la gente ha salido a la calle a animar a los corredores, gritan: bravo! Felicitaciones! Aplauden te sonríen. Te sientes como una estrella famosa que va junto otros famosos. Llego al kilómetro 15 donde hacemos un recorrido por el centro de Cali, allí la mayor parte del recorrido es en subida y con muchos giros, el ritmo inevitablemente se baja, y me doy cuenta que en mi reloj marca 15 kilómetros pero los pendones de la carrera dicen que vamos por el 14, cuando llego al kilómetro 18 en mi reloj  y veo la marca de 17 en el pendón le pregunto a otro corredor y me confirma, la carrera está mal señalizada, sigo corriendo y finalmente llego a la calle 5, me siento cada vez más cerca de la meta, pero mi ritmo ha caído a los 4:20, y no tengo energías para acelerar como normalmente lo hago en los últimos kilómetros, pero eso ahora no importa, lo que quiero es gozar este regreso a las carreras, alguien que pasa en un carro grita mi nombre, quien era? Ni idea! Pero gracias por esa inyección de energía. Llego a la Avenida Roosevelt, y en el kilómetro 20 veo a alguien que está grabando a los que pasamos por allí con su celular y nos da ánimos, y es nada más que Martik Torres la IronGirl y Fisioterapeuta, que me ayudo hace ya tres años a superar un problema muscular, cuando no compite sale a animar, es una Genia.

 La meta está cerca  llego al kilómetro 21 y la sorpresa, o no tanto la carrera mide mucho más que eso, y efectivamente he termino corriendo un 22.1 K, según mi reloj, estoy feliz 1:33:58, mi paso por media maratón fue de 1:29:42, consiguiendo nuevamente el sub 1:30, pero el resultado es lo de menos, cuando una situación global te impidió vivir el mundo del Running y lo más importante a las personas que forman este mundo, maravillosos seres humanos que salen a correr por sus sueños.

Camino reclamo mi medalla y veo allí relajándose luego de haber ganado la competencia a Jeisson Suarez record Colombiano de Maratón y quien con el puesto 15 fue el mejor latinoamericano en la Maratón de los juegos olímpicos de Tokio 2020: Le digo, hola Jeisson me regala una foto?, y él me contesta: claro que sí, con mucho gusto!. Solo en el Running puedes correr junto a los mejores  y luego tomarte una foto con ellos, no hay otro deporte tan incluyente como éste, en el cual todos, absolutamente todos somos unos ganadores.

Según los protocolos debemos salir de inmediato del lugar de llegada, pues no deben haber multitudes, camino un poco y dos personas me llaman y se me acercan con un abrazo, son camilo y Dianita, me alegra un montón verlos, corrieron 5k y están felices no se cambian por nadie.

Más adelante nos encontramos con Lubesa, Julieth, Maria Nivia y Eliana, corrieron 10K y también están muy felices de regresar a las calles a correr como campeonas. 


No veo a mi hermano, que está también en los 10K, lo llamo y me dice que se perdió en la carrera y siguió la ruta de 21K, que se detuvo al completar 10, y ahora regresa caminado, a cruzar la meta, pero aun así se siente feliz, pues corrió muy bien y con las mejores sensaciones.

El Running me enseño, que no importa cuánto tiempo pase, cada vez que te pongas las zapatillas y salgas a correr, todo se transforma en felicidad y siempre te encontrarás con amigos que estarán felices de verte allí, tal vez no los veas a todos, pero siempre habrá alguien a quien saludar y compartir ese momento feliz que este deporte desinteresadamente te da.

martes, 25 de junio de 2019

PIJAO TRAIL: LA VIDA SECRETA DEL CORREDOR

Todos los Runners, tenemos una Vida Secreta, esa que en las noches, al irte a dormir, te habla al oído y te dice, cuando corres a 6 minutos por kilómetro, que puedes hacerlo a 5, y cuando corres a esta velocidad, que lo podrás hacer a 4:30, porque lo sientes, ya sea en un entrenamiento en el que fuiste mas rapido de lo normal, o en una carrera donde sentiste el poder de ir a mayor velocidad. Lo malo, es que la vida secreta no siempre ve el presente, ve el futuro, te dice lo que puedes lograr hacer, algún día, con mucha paciencia y dedicación.

Mi vida secreta me ha dicho muchas cosas, lo que pasa es que toca aprenderla a escuchar. Una vez, en la Media Maratón, cuando yo corría a 5 minutos por kilómetro, me dijo puedes, corre a 4:30 y así lo hice, pasé los dos primeros kilómetros en 9 minutos, pero luego, al avanzar en la distancia, mi velocidad disminuyó, y finalmente terminé esa carrera en 2 horas 2 minutos, la que considero mi peor carrera realizada.

En la actualidad mi Vida Secreta y yo, tenemos una muy buena relación, me dice cosas, yo la escucho, y la pongo de acuerdo con mi Vida Real, es decir mi vida actual, tu condición física real. Porque muchas veces, vienes de una lesión o por algún motivo u otro tuviste que dejar de entrenar, y tu Vida Secreta te dice puedes correr más rápido. Por eso, siempre debes poner de acuerdo a tus dos Vidas, La Secreta y la Real. En Pijao, eso sucedió:

Todo comenzó el martes anterior a la carrera en la clase de la profe Lina, debíamos hacer sentadillas y mis piernas tenían una fuerza increíble ese día, sentía que mi fuerza había regresado, que tenía la potencia de hace dos años, Mi vida secreta me estaba hablando y le empecé a creer, pues al día siguiente, al salir a hacer un recorrido de 10 Kilómetros el ritmo se me daba muy fácil, incluso tenía que ir mas despacio para no pasarme mucho, el Domingo es Pijao, 10 kilómetros por montaña que no se ven faciles.

Llega el sábado, hago mi ultimo entrenamiento antes de la carrera, los sábados son especiales para mí, es cuando mi Vida Secreta me habla y mucho, me dice, hoy la ruta será sin ruta, voltea por aquí, sube por allí, pasa por la rivera del río, disfruta el recorrido, y piensa, mañana cuando subas la primer montaña, la más dura, esos tres kilómetros en ascenso, al llegar al punto más alto, tomate un respiro, admira el paisaje, oxigenate y continúa. Mi Vida Secreta los sábados es muy especial.




Llega el día de la carrera, Domingo 8:30 de la mañana, en esta oportunidad me acompaña mi hermano Efraín, ambos vamos a corre los 10K, empezamos el calentamiento a las 8:00 de la mañana, 15 minutos de trote suave, en esos momentos un pequeño perro de color leonado y cenizo, me empieza a seguir, cuando me detengo me mira y me mueve la cola, se deja tocar, es muy amigable.




8:25 de la mañana me ubico en la línea de partida, reviso mi estrategia mentalmente, los puntos de hidratación, y las dos bolsitas de Hidraplus 30 que llevo en mi pequeño canguro, mi Vida Secreta me habla de nuevo, me dice, hoy podrás correr muy bien, no importa en que posición llegues, lo que verdaderamente importa es que hagas tu mejor esfuerzo, y logres, tu mejor desempeño posible a tu condición física actual.

La carrera da inicio, corro a un buen ritmo sin exigirme pero con paso firme, en una carretera destapada y en subida, alcanzo a ver 10 personas delante mio, por su forma de correr, analizo, que solo 5 de ellos van en un paso cómodo los demás van por encima de sus capacidades, con la emoción del inicio de la carrera, avanzo y poco a poco me ubico dentro de los 5 primeros, momento en el cual entramos a la loma, el lugar dónde no puedes correr, solo caminar, es bastante empinada esta subida, pero sigo con mi paso firme y seguro, más adelante, en el kilómetro 1,5 la cuesta se hace muy empinada, debes levantar más de 30 centímetros tu pierna para poder avanzar, tengo una alerta de calambre en mi pantorrilla derecha, trato de pisar de manera diferente para seguir avanzando, me aferro de lo que pueda, raíz, tallo. hojas lo que sea y subo como una especie de hombre araña del trail, mis uñas empiezan a llenarse de tierra, igual que mi cara, siento que no puedo avanzar más, en esos momentos mi Vida Secreta me habla, te estoy viendo, sigue, tu puedes, mi vida Real me dice eres muy bueno corriendo en cuestas, tienes buena potencia pero la subida por loma no se te dá, en ese momento debo conciliarlas, y ellas juntas llegan a la conclusión, sube lento, a tu ritmo, solo falta 1,5 kilómetros para la cima, y así lo hago, con la convicción de que puedo, será muy duro, no me rendiré, me pasan 3 competidores en ese tramo, un cuarto me esta por rebasar y corono por fín la primera loma, recuerdo las palabras de mi vida secreta, trato de divisar el paisaje desde la cima pero solamente veo un bosque de eucaliptos secos, y pienso, los arboles secos simbolizan el final, la muerte, pero también tiene la esperanza de que pasado el invierno volverán a retoñar y a florecer, este es mi renacer en esta carrera, comienzo el descenso, doy pasos cortos y rápidos apoyando en los talones, inclinando mi cuerpo hacia atrás para tener mucha estabilidad, voy rápido pero a la vez puedo controlar esa velocidad, la bajada tiene muchas curvas y raíces, pero las puedo sortear con mucha tranquilidad, miro a los lados y aprecio todo el bosque, muy seco y al fondo imagino a mi vida secreta corriendo junto a mí, rápida, ágil, indicandome cómo debo continuar, el bosque seco termina y comienza un pequeño bosque de Pinos en crecimiento, es el renacer de mi fuerza en esta carrera, hablo con el que viene detrás, mio, le pregunto de dónde es, me dice, de bogotá, yo le contesto, soy de Tuluá, pero vengo de Cali, todos esos pinos parecen un laberinto, pero la demarcación es tan buena, que alcanzo a ver a tiempo cada cinta naranja que me indica por dónde voltear, sigo, alcanzo a uno de los que me había rebasado antes, me ve y trata de acelerar un poco el paso, lo sigo de cerca, le hablo, le pregunto, de dónde viene, me dice, de salento, y yo le respondo que bien, bonito lugar, el baja la guardia, ya no me ve como una amenaza, su adrenalina baja, y yo acelero el paso, y él se va quedando atrás, termina el decenso, llego a un río que me llega  a las rodillas y comienzo de nuevo a subir, la loma no es tan inclinada, puedo caminar a paso firme, pero no correr sigo avanzando y quedo en la sexta posición, veo como voy ganando energía nuevamente, y llego a la segunda pared, la subida para trepar como el Hombre Araña de Trail, nuevamente los amagues de calambre aparecen, sigo avanzando sin mirar atras, solamente en las curvas para no animar a quien va detrás mio, en una de esas curvas alacanzo a distinguir que viste de negro, pero nada mas, luego, oigo como se quiebra una rama, no es lejos pero tampoco es cerca, he tomado algo de ventaja sobre mi perseguidor, sigo aferrandome a cada rama, hoja o raiz que pueda, antes de llegar a cima, veo nuevamente a quien va delante mio, el mira hacia atras y me saluda, pero de manera muy nerviosa, noto que  la carrera le está dando duro, le saludo con mucha amabilidad y buena cara, para no demostrale cuanto estoy sufriendo, sigo subiendo y termino la segunda loma, difícil, aprovecho para mirar hacia abajo, y el río parece lejano, y le digo al joven que me indica por donde seguir: parece dura la subida, pero no tanto, verdad?, él se rie y me estrecha su mano, sigo corriendo por una carretera destapada pero en bajada, la persona que va delante mio, vuelve a mirar hacia atras, yo no acelero, solo dejo que mi cuerpo se relaje, este caso mi Vida Real me lleve al ritmo que le parece cómodo, sé que a medida que vaya avanzando mi Vida Secreta me llevará más rápido a medida que vaya recuperando el aliento, y así pasa, cada vez mas cerca el competidor que va por delante de mí, y vuelve a mira hacia atras, yo alcanzo a escuchar los paso de quien me sigue, y sin mirar atras me hago en una posición en la que pueda verme, como subo con facilidad por esa carretera, si quiere alcanzarme tendrá que esforzarse, luego viene la última bajada, es un terreno bastante tecnico, dificil, en el que los pies muchas veces quedan en posiciones incómodas y los amagues de calambre llegan, mi perseguido siente mucho miedo, no deja de mirar atrás, por mi parte escucho cada vez más lejos a quien me persigue, luego llego a un lugar donde el pasto me llega a las rodillas, es algo llano y permite correr, lo hago y aunque estoy muy golpeado por la bajada, y los pasos me duelen, vuelvo a imaginar mi vida secreta que me dice vamos, más rapido tu puedes, ella va delante mio y yo trato de alcanzarla, las pisadas se sienten ahora muy suaves, no hay dolor, casi como si flotara, igual al entrenamiento del sábado, se disfruta y no se siente, sigo avanzando de manera elegante, pero mi perseguido parece tener mucha dificultad en esta zona, da saltos y se enreda constantemente, al final de ese lugar ya se divisa el pueblo, la meta está muy cerca y logro por fin pisar pavimento, me gusta mucho la naturaleza, pero cuando se trata de correr, el asfalto es mi terreno, entonces aprieto el paso, muy firme y fuerte, la persona a la que sigo, cada vez está mas cerca, vuelve a mirar atras, ahora sus ojos se ven mas desesperados, lo alcanzo, corro unos metros a su lado, se que puedo acelerar más pero prefiero hacerlo mas lentamente, lo sobrepaso, y ahora la meta se ve tan cercana, que acelero, y acelero, finalmente llegó y doy un salto para pisar ese tapete,
creo que llegue de 5 y primero en mi categoría, pero lo que más me emociona en éste momento fue que mi vida secreta y mi Vida Real, se han dado un abrazo, lograron conciliarme, y generar el mejor resultado para mi condición atlética actual, camino lentamente recibo mi medalla y en mi mente solo están los recuerdos de los árboles secos, esos que me sacaron del infierno y me llevaron al cielo, camino un momento miro atras y veo llegar al competidor que rebase en el ultimo kilómetro lo saludo le pregunto de dónde es, me dice que del cauca, nos damos un abrazo, una gran carrera hicimos, y la foto para el recuerdo
Sigo busco hidratación y fruta, la tomo y me encuentro con uno de mis ídolos del atletismo colombiano, Juan Carlos Cardona,maratonista olímpico colombiano, le pregunto como le fue, que si gano la carrera de 21 k, y que si se puede tomar una foto conmigo, y lo hace

Luego me dispongo a estirar y fuertes calambres me dan en las pantorrillas y los cuadriceps, no me puedo mover, volteo a mirar si veo alguien de la cruz roja, pero allí está Edwin Duque, corredor caleño, conocido, y lo llamo, me presta ayuda hasta que llega la gente de la cruz roja, me solucionan, la situación e incluso soy filmado y fotografiado por los miembros de la organización posiblemente salga en un video quejándome de dolor y a la vez sonriendo. 




Mi hermano Efraín demora más de lo habitual en llegar, la primera loma le paso factura, en estos momentos esta aprendiendo a escuchar a su vida secreta, a manejar esos pensamientos que te hacen ver tu futuro posible, que es muy alcanzable.Nos encontramos de nuevo, yo sin una media, que me han quitado los de la cruz roja, el muy cansado pero feliz, incluso vemos a Juan Camilo, el tío de nuestra sobrina Natalia, y nos tomamos la foto para el recuerdo
Puedo ver los resultados de la carrera y obtuve el quinto puesto en la general y el primero en mi categoría, me dieron unas medias de compresión, unas mangas de compresión y una camiseta que dice Quiero correr y correr y correr...


el esfuerzo fue tal que sufrí calambres,  disfruté tanto que ni lo sentí, todo gracias a mi VIDA SECRETA, cada noche al dormir me encontraré de nuevo con ella y volveré a soñar

lunes, 3 de junio de 2019

UNA FIESTA LLAMADA MEDIA MARATÓN DE CALI

Es la mañana del 2 de Junio de 2019, la espera ha llegado a su fin, hace 3 años corrí por última vez éste, mi evento favorito la Media Maratón de Cali, y hace 2 años que no participo en una Media Maratón, el año pasado varias molestias musculares lo impidieron, ha sido un trayecto largo que he esperado con mucha paciencia, en el camino he conocido nuevas personas que comparten esta maravillosa pasión por correr, grandes amistades se han forjado. La semana ha estado llena de mucha ansiedad, la cual se ha traducido en una molestia en el colon, aunque eso no impide que realice mi ritual de la noche anterior, mi plato de pastas y una cerveza, la cual siempre me ayuda a dormir.

En los momentos que realizo el calentamiento con mi equipo, siento la humedad del ambiente, sudo mas de lo habitual para la rutina de entrada en calor, la ansiedad está en su punto máximo en la línea de partida, alcanzo a repasar mi estrategia, teniendo en cuenta que todo lo hecho para llegar a este punto fue lo correcto, y llega el momento,dan la salida, y una vez más como ya lo he vivido antes, comienza la fiesta, salgo a mi ritmo, siempre cuidando de no ir muy rápido, la idea es mantenerme entre los 4:10 y 4:15 el kilómetro, nunca mas allá, mas lento tal vez, puedo lograrlo, siento la felicidad de correr, por cierto la ansiedad se ha quedado en la línea de partida, me volveré a encontrar con ella en una futura carrera, pues del tapete de salida no debe pasar.

Kilómetro uno y dos veo a Omar, como siempre su técnica de carrera es excelente, hasta pareciera que va caminando, un poco más adelante van Camilo y Stefania, Omar los pasa, ya llegando al tercer kilómetro los alcanzo, y les doy ánimo van muy bien, incluso Camilo me mira y sonríe, sabe que va a buen ritmo y lo está llevando muy bien, me despido y sigo, subiendo por el tramo mas duro del inicio de la carrera veo a Alejo Valencia, recuerdo que ayer publico una foto de su número de competencia, el 7, y había escrito sobre en el, las letras CR y luego el nombre Messi, volteo a mirar su dorsal, pero no tenía nada escrito, fue una broma con Photoshop o vaya yo a saber que programa, me río y le digo: " me engañaste pensé que habías marcado tu número" le da risa, estrechamos la mano y continuamos la carrera,luego veo a alguien conocido,
no sé su nombre pero corrimos juntos prácticamente todo el recorrido de los 15 kilómetros en la carrera atlética de Tuluá, al parecer va a ser mi compañero en esta fiesta, sigo avanzando alcanzo a Omar, lo saludo justo en el momento de la hidratación, la carrera hace su primer y regresa en sentido contrario. Esos son los momentos en los cuales podemos ver de frente a quienes van delante y atrás tuyo, los momentos en los que busco caras conocidas, a quien saludar y con quien darnos ánimo mutuamente, oigo un saludo "Oscarito!!" dice, volteo a mirar y es mi amigo Carlos Durán, va en grupo con su equipo, a un ritmo mas lento de lo habitual, pero ha tenido una molestia muscular y aún así no ha faltado a la fiesta, cuando la carrera termina me lo encuentro nuevamente y me pregunta: " oye, pero vos vas saludando y hablando con todo el mundo, como lo haces?" Y yo le respondo:" Así es como me gusta vivir una carera, sentir que vas  rápido, pero a la vez lo suficientemente cómodo para disfrutar de la vista, las personas el recorrido".Ya en ese momento sin darme cuenta, había sobrepasado el primer tramo complicado de la carrera, entre charlas y risas, lo siguiente es ir hacia San Antonio, algo de subida pero manejable, me sobrepasan dos atletas con camisetas de triatlón, van a un muy buen ritmo y luego los pierdo de vista, un corredor cerca mio va otro corredor, con una camiseta que dice "atleta trasplantado", ya en el kilómetro 6 la carrera gira y regresa en sentido contrario al ya parece lejano kilómetro tres, allí veo a los atletas mas recreativos, algunos caminando, tal vez su primera carrera, alcanzo a animar alguno que siente que su cuerpo no da más, uno que posiblemente en un par de años vaya delante mio comandando la carrera, atletas anónimos que no conocen su potencial.

Ya estamos en el kilómetro 7 la parte mas suave de la carrera, la cuesta abajo de la colina, y por ello, la mas peligrosa, sientes nuevas energías, te dan ganas de apretar tu ritmo, pero se debe mantener no acelerar, esa energía la necesito 7 kilómetros más adelante, llegamos al estadio pascual guerrero, muchos suben al andén, yo prefiero seguir por la calle, no quiero gastar ni un tantico de energía, siempre hará falta, en el tramo final, noto algo extraño, sobrepaso varios corredores en menos de 50 metros, miro mi reloj y marca 3:30 el kilómetro y me siento como si fuera mas lento, inmediatamente disminuyo el paso, me tranquilizo y el parcial marca 3:54 el kilómetro, van 35 minutos en la carrera, tengo tiempo de pensar en mi amiga Angie, está participando en la distancia de 5K, y aunque sus tiempos son mucho mejores, debido a que se recupera de una lesión, va por una marca de 25 minutos, estoy tranquilo, pues ella sabe que puede ir mas rápido y que esa carrera es un chequeo, para reiniciar sus entrenamientos. Y así, saliendo de mis pensamientos ya estamos en la pista atlética del estadio para dar nuestra pequeña vuelta olímpica, el mejor tramo de la carrera, avanzamos y llegamos al desvío, la ruta de 10 kilómetros y la media maratón de separan, los primeros recorrerán sus últimos 400 metros y los segundos nos preparamos para el segundo tramo difícil de la carrera, la autopista sur y sus puentes, debes pasar  una vez a la ida y otra al regreso por ellos y luego superar el hundimiento de la carretera a nivel de Comfandi.

A este nivel de la competencia te das cuenta que tan bien manejada llevas la carrera, te excediste en el ritmo en el kilómetro 7, aceleraste en la subida del kilómetro 3 para no ir tan despacio, querías llegar primero que tu amigo al Kilómetro 10, aunque el solo vaya a correr esa distancia; te subiste un andén para cortar un metro en la carrera?, empiezo a ver gente mermando el paso, algunos empiezan a caminar, a bajar los brazos, a mirase la piernas, yo también siento los kilómetros, pero estamos pasando por la segunda zona donde la carrera gira y de regreso ves al que va delante tuyo y el que va atrás frente a frente, eso representa un oasis en la carrera, vuelvo a saludar a Alejo Valencia que va con esa gran actitud que lo caracteriza, veo a Jose Sanchez, uno de esos locos apasionados por las carreras de montaña y las ultramaratones, pero que hoy a querido unirse a la fiesta de la media maratón, me estira la mano para chocarla y se sonríe de verme, chocamos la mano y también le sonrío, veo a German Pinzón, compañero del colegio, el mas rápido del salón en la clase de educación física, veo Edwin Duque gran corredor de montaña  y de calle, Hugo Gómez Ultramaratonista, corredor del mítico Ultra-Trail de Mont-Blanc, Ernesto Erazo, compañero de club hace unos años, Dario que lo veo casi todos los Domingos en mi ruta de entreno, con el cual he compartido dos o tres kilómetros de charla; cada cara conocida es una alegría para mí, cada saludo es una onda de energía que llena mi corazón para seguir, y así nada más y nada menos, de tanta emoción sin darme cuenta, había salido de la zona de los puentes y llegado al kilómetro 15, el lugar dónde la media maratón te pregunta: "Cómo estás?", según tu respuesta sabrás si sufrirás 6 kilómetros ( aunque por lo general tu cerebro hace mal las cuentas y piensas que faltan 5, hasta que llegas al kilómetro 19 y te das cuenta que restabas de 20 y no de 21), o disfrutaras del remate de la fiesta.

Lo que falta es el tercer tramo difícil de la carrera, tres kilómetros hasta Palmetto, con un falso plano, cuya inclinación en esta altura de la carrera se siente y mucho, me concentro en hacerlos a buen ritmo sabiendo que luego me devuelvo por el mismo lugar pero de bajada, y así lo hago, nuevamente es un sitio donde ves a los que van detrás tuyo y a los que van más adelantados, es reconfortante ver sus caras de nuevo, y nos volvemos a animar. Los dos últimos kilómetros acelero, cuando llego al 20 me empiezo a decir a mi mismo " un mil a cuatro, un mil a cuatro..."de esa manera me animo para hacer el tramo final en 4 minutos, y cada vez voy mas rápido, finalmente lo hago en 4:08, la carrera termino, mi mejor tiempo en la distancia 16 segundos mas rápido, pero la fiesta en lugar de terminar, es cuando se pone buena, voy por mi medalla, camino un poco, saludo conocidos abrazo a Carlos Arango, uno que hace dos años me veía y me decía,"usted es una máquina", y ahora lo veo llegando muy por delante mio, es muy emocionante. luego alguien me llama y me abraza, y está muy feliz, es el corredor que me acompaño toda la carrera, igual que en Tuluá, corrimos al mismo nivel, me dice que está muy feliz de verme que se llama David Ramirez , que cuando vaya a Tuluá tenemos que entrenar juntos y que le emociona haber superado su mejor marca, nunca había corrido tan rápido, llama a su esposa y ella nos toma una foto para el recuerdo.

Ahora vuelvo a pensar en Angie, cómo está? pudo cumplir su objetivo de ir lento?, le escribo un mensaje, ella también me está buscando, pero la vorágine de gente cada vez se hace más grande, antes de encontrarme con ella veo a mis compañeros de equipo, me reciben con una fiesta, abrazos saludos, me siento como una estrella famosa, están felices de verme, ellos también terminaron su carrera y les fue muy bien, recorrieron los 10K, y los oigo decir: 3 minutos menos que la vez anterior, yo no sabía que podía correr tan rápido, luego la foto, y las fotos con el equipo, en ese momento me emociono de nuevo, empiezo a procesar lo que acaba de pasar, y mis ojos se encharcan,


 pienso nuevamente en Angie, pero no la veo, camino un poco y finalmente estaba tan cerca y no la había visto, me dice que esta, feliz, que hizo el ritmo que se propuso y se sintió bien, su piernas están bien, no tiene molestias musculares,




 luego se nos une Franco, no pudo correr hoy, debe guardar reposo por una lesión, de igual manera nos acompaña hoy, Carlos Labrada llega, hoy tenía que ir mas lento, esta recuperándose, pero disfruto la carrera, veo a Daniel Trochez, "viejo Oscar" me dice, yo le respondo no te ví en el recorrido, el me responde que acompaño a una amiga a correr y salieron mas tarde, Julián patiño, que tampoco ha entrenado mucho, pero también entro a la fiesta, nadie se la quería perder, Hugo Franco que no le puede faltar su media maratón.




Me despido de ellos avanzo y veo a Lubesa, corre hace 6 meses y cada vez está mas fuerte, superando su propia marca,



 veo a Maria Nivia, que a pesar de una fuerte gripa vino a correr, me encuentro de nuevo con Alejo valencia, que hace un vídeo para Facebook o alguna red social y me pide que salude a la cámara, Lina Henao mejorando sus tiempos y con cara de felicidad, Julieth Perafan que hace poco comenzó a correr y cada vez le va mejor, hacen la premiación, y cuando ya me estoy disponiendo a marcharme veo a Martha Torres, Triatleta de Iron Man, o como ella misma se llama Iron Girl, ademas es fisioterapeuta, la que me trato y recuperó, la que hizo posible la asistencia a esta fiesta el día de hoy, me acerco la saludo, pensando que tal vez no me reconozca, hace ya un año de mi tratamiento, pero me saluda muy efusivamente, le puedo dar las gracias, hace rato lo quería hacer, y que mejor oportunidad que en esta gran fiesta, me pregunta por mi entrenador: Y Antonio, esta vez si corrió 21 Kilómetros?, y yo le respondo: No, hizo algo mejor, se recupera de un malestar gripal, y al no poder correr a su ritmo habitual, se quito la camiseta de entrenador y se puso la numero 10, para ayudar a unos compañero siendo su liebre y llevándolos a completar un muy buen registro.




Ahora regreso a mi casa y voy pensando, la mayoría ve en el podium a Kemboi Timothy y a Diana Pulido, ganadores de sus respectivas categorías, pero yo veo mas de mil podiums, cada uno ganador de su carrera personal, superando una lesión, siendo una persona trasplantada, superando problemas personales, corriendo por primera vez, mirando si se puede, incluso aquel que no cumplió su objetivo, aprenderá de ese error y lo usará a su favor. Porque al final el tiempo que haces en la carrera es solo un número, tal vez en un año no lo recuerdes, pero disfrutar la carrera y vivirla es lo que suma, nadie te lo puede quitar, ahora te trazas otra meta, que quieres alcanzar, y empiezas a trabajar por ella, por que para una próxima fiesta, debes esperar

martes, 16 de febrero de 2016

MI PRIMER TRAIL RUNNING

Julio 21 de 2013, a la fecha he realizado 6 medias maratones, la última de ellas el 2 de Junio de 2013, con un tiempo de 1 Hora y 47 Minutos, mi record personal hasta el momento, una carrera que dejo la sensación de que la pude haber realizado mas rápido, pero en ella había tomado demasiadas precauciones dado que el año anterior por ir a un ritmo mayor del que podía soportar había realizado mi peor desempeño en la distancia, ahora afrontaba un trail de 18 kilómetros, el Play Running Chipichape 2013, a manera de entreno para mi próximo reto, la Maratón de las Flores en Medellín.
En un momento pensé en no participar argumentando que la distancia era mas corta que el entrenamiento que planeaba realizar ese fin de semana que era de 24 kilómetros, pero finalmente me inscribí. 
La largada estaba programada para las 7 de la mañana desde el centro comercial Chipichape, pasando por las famosas tres tetas y la aún mas temida subida al cerro de las tres cruces por la difícil ruta conocida como la pared, para luego regresar al centro comercial.
Para ese momento contaba con una muy buena experiencia en carreras de calle en la distancia de media maratón, pero a lo que me enfrentaba era algo totalmente diferente y para lo cual no estaba preparado.
Miraba a los demás participantes y pensaba, que gente mas extraña, llevan morrales de hidratación, licras y bastones para senderismo; sin saber, que quien  no tenía el atuendo adecuado era yo. 
En esta aventura estaba acompañado por mi amigo David, quien afrontaba la prueba de 7 Kilómetros, su primer carrera, su primer trail running. La competencia inicia, avanzamos por la carretera pavimentada con una cuesta bastante pronunciada, inmediatamente me percato de que los competidores van mas lento de lo que estoy acostumbrado a ver en las carreras de calle, sigo subiendo la cuesta hasta llegar a la destapada, donde la pendiente es un poco menor y luego vamos por un sitio mas plano, avanzo con facilidad y me siento muy cómodo, es lo que estoy acostumbrado a hacer, tratando de mantenerme en los 5 minutos por kilómetro que era mi velocidad en aquella época, no tengo reloj con GPS  que me indique la distancia, pero espero ver un letrero indicando el primer kilómetro y poder regular mi ritmo, por el momento voy según mi sensación natural para controlar la velocidad.
Incluso veo a Ruby Murillo, la participante por los vallecaucanos del pasado Reality de Televisión El Desafio del Canal Caracol, recuerdo que es triatleta, y según el color de su número de participante, va para los 10 kilómetros en esta competencia. Luego de este momento farandulero llega el primer desvío y vamos a afrontar las tres tetas, que aunque famosas en el mundo de los practicantes del Trail Running en Cali, yo desconocía de su existencia. Noto que los corredores la suben caminando, pero en mi ignorancia intento hacer ese ascenso corriendo, lo que agoto mi energía en menos de 10 metros recorridos, por lo tanto hago lo mismo que los demás y sigo caminando, en ese momento empiezo a ser sobrepasado, no solo por uno o dos, son muchos los que avanzan con gran facilidad, los mismos que yo consideraba lentos para correr ahora suben con gran velocidad, llego a la cima de la primer teta y veo un puesto de hidratación, tomo la bolsa de agua y aprovecho para mojar mi cabeza y preguntar en que kilómetro me encuentro, a lo que no me saben dar una respuesta, solo me dicen, le faltan dos tetas mas, no entiendo lo que eso significa pero veo otra loma y es cuando entro en razón, me falta esta y otra loma, reanudo la marcha y finalmente conquisto las tres tetas, para ese momento ya había perdido la cuenta de cuántas personas me lograron rebasar.
De nuevo la carrera toma la ruta de una carretera sin pavimentar, comencé a correr y de nuevo me sentía en mi territorio, fui recuperando posiciones, luego se avanza por una trocha, que igual tenía una leve inclinación y me favorecía para seguir corriendo, posteriormente llegamos  al inicio de mentada pared del cerro de las tres cruces, allí el segundo puesto de hidratación, volví a preguntar por el kilometraje, y no obtuve respuesta, solo la indicación de que siguiera por esa loma, continue mi recorrido, esta vez me tome dos bolsas de agua, el esfuerzo y el calor me tenían muy deshidratado, a medida que subia por la pared, alcanzaba  a divisar las tres cruces mientras pensaba: imposible que nos hagan subir hasta esas cruces luego de todo esto por lo que se ha pasado. Pero muy equivocado estaba, pues ese día conocería las tres cruces. antes de llegar a la cima, unas señoras que descendían, miraban extrañados a la gran cantidad de personas con camisetas verdes y con números pegados en su pecho y luego me dijeron: ¡Pero usted ya para que sube, hay muchos delante suyo!, a lo que respondí con una sonrisa, y me hizo filosofar un momento durante la competencia, así es como nos ven los que no corren, piensan que solo se participa por el primer puesto o un premio material, lo que no saben que la recompensa va en el corazón y el alma de cada corredor que logra superar un desafío mas. Las palabras de la señora se convirtieron en el ¡Vamos Oscar, tu puedes! que necesitaba en ese momento, ya en la cima de las tres cruces miraba para cada lado buscando el puesto de hidratación, pues pensé que luego de semejante cosa tan dura tenían que estar dando agua allí, pero no fue así,  lo bueno es que de nuevo la ruta se dirigía por una carretera y me iba a sentir en mi territorio, pero di el primer paso y sentí la amenaza de un calambre, que se fue de inmediato, entonces continué pero el calambre apareció inmediatamente  en mi pantorrilla izquierda, me detuve y estire los músculos adecuadamente durante 30 segundos,  luego los de la otra pierna que también amenazaban con  un calambre y reanude la marcha, pero ya había transcurrido 1 hora y 45 minutos de competencia y mi reserva de energía estaba al mínimo, me desplazaba muy lento, incluso algunos tramos me toco caminar, solo pensaba en un punto de hidratación, tenía que tomar líquidos, seguí avanzando, hasta que me encontré con un caserío, donde vi una tienda, entre en ella y dije: ¡Señor deme un Gatorade!, mientras buscaba en el bolsillo de mi pantaloneta un billete de $20.000= envuelto dentro de una bolsa plástica junto a mi cédula, el señor me dijo: de eso no vendo, y yo le dije entonces un Powerade o del que venda, y el señor me saco un producto de una marca que no recuerdo, es mas, nunca mas la he vuelto a ver, pero se la compre, casi no la puedo destapar y salí de ese lugar, antes de retomar la carrera, escucho la voz de una señora que observaba la competencia desde el balcón de su casa y me dice:¡Oiga, pero ya se le pasaron todos por estar entrando a esa tienda!, me sonrió  con ella y es como  mi segundo: ¡Vamos Oscar, tu puedes!,tomo el primer sorbo de la extraña bebida isotónica que tiene un sabor a limón un tanto hipnotico, muy refrescante y energizante. Siento un nuevo aire y puedo correr como antes, luego del pequeño poblado, esta el desvio hacia la trocha, y el ya no deseado puesto de hidratación, aún así tome la bolsa de agua para refrescar mi cabeza y continuar, ya lo que falta es solo de bajada, lo que me hace sentir muy bien, pues pienso que lo que sigue es muy fácil, pero muy equivocado estaba, pues cada paso que daba deslizaba mi pie dentro del zapato haciendo chocar mi uña contra la puntera de la zapatilla, lo que generaba dolor a cada paso, y por tal motivo, me hacia ir mas despacio, si antes pensaba es cuando llegaría a la cima, ahora solo quería ver la base de esa esa montaña, finalmente llegue de nuevo a la carretera y pude acelerar, ya se vislumbraba la calle pavimentada, y pensaba, ese es mi terreno, allí es donde mas cómodo me siento al correr, pude acelerar aún mas, y ya se ve la meta, he llegado a Chipichape, he terminado la competencia con un tiempo final de 2 Horas y 30 Minutos


Luego de la meta, una muchacha muy bonita me dice felicitaciones que bien, me quedo mirándola y pensando, y esta de dónde me conoce, pero luego me da un botón que es el equivalente a una medalla en esta competencia, y me doy cuenta que es lo que le dice a todos los que terminan, me encuentro con mi amigo David, se siente muy emocionado, quiere seguir en el mundo del Running, la carrera aunque dura lo ha dejado muy satisfecho y con ganas de ir por mas.
Por mi parte, sufrí mucho en esta competencia, pero aprendí mucho mas, no subestimar ningún tipo de prueba, mucho menos las desconocidas, para un trail running es indispensable tener sistema autónomo de hidratación, saber de antemano el recorrido y la altimetría de la prueba.
En ese momento nació mi amor y respeto por el Trail Running, teniendo claro que la próxima vez que afrontara una carrera en este tipo de terreno estaría mejor preparado física y mentalmente.

jueves, 17 de diciembre de 2015

MI PRIMERA MEDIA MARATON

Era una mañana fría del mes de Marzo del año 2007, en mi consultorio dejaron un volante promocionando la Media Maratón de Cali, sin pensarlo 2 veces me dije: voy a participar, faltan 3 meses para ese evento y voy a entrenar. Mi mente ignorante en el tema del Running divagaba: "Cuando estaba en el colegio era bueno para correr, siempre llegaba entre los primeros en las pruebas atléticas, siendo niño había participado en 2 carreras en Tuluá, en una había quedado de quinto ganándome unos calzoncillos de roticos y en otra estuve entre los 20 primeros, ademas eso debe ser como darle 7 vueltas a la pista del estadio", la dimensión de lo errado que estaba era mayúscula, pero me inscribí al día siguiente y ese mismo día inicio mi entrenamiento.
Lo primero que hice fue averiguar durante cuanto tiempo podía mantener una carrera continua, puesto que llevaba como 17 años desde la carrera que había ganado los calzoncillos a la fecha y llevaba como 3 años sin jugarme un partido de fútbol, mi vida era de completo sedentarismo; los primeros minutos eran muy fáciles, pero a medida que avanzaba el tiempo llegaban los dolores en la espalda en los brazos posteriormente mi cuerpo se adaptaba y el dolor desaparecía, y así logre correr media hora continua, hice cálculos teniendo en cuenta que la pista del parque tenia marcada su longitud 424 metros, logré determinar que en media hora había recorrido 6 kilómetros y determine que mi velocidad era de 5 minutos por kilómetro, para ese momento ya había leído un poco sobre la carrera y sabía que la distancia serían 21.1 kilómetros lo cual me llevo a un calculo que diría que una media maratón la tendría que terminar en aproximadamente 1 hora y 45 minutos, y me atreví a calcular un desgaste físico y pronosticar que la carrera me llevaría unas 2 horas, ¿como hice esos cálculos?, la verdad no sé, pero en ese momento ya tenía una idea de la dimensión de la prueba a la que me iba a someter.
Leí la página de Juancho Correlón buscando información sobre la carrera y encontré algunos datos sobre el entrenamiento, y de allí surgió mi plan, correría día de por medio Lunes, Miércoles y Viernes, los demás días descansaría, usaba mis Converse de bota para tal fin, pues supuestamente eran zapatos deportivos, lo que no significaba que fueran para correr, puesto que deportivo en moda se le llama a todo lo que no sea formal.
Así pasamos el primer mes de entrenamiento cuando me apareció un dolor en la planta de ambos pies, me dolía hasta para caminar. Investigando un poco en internet descubrí que padecía la patología conocida como Fascitis Plantar, lo que recomendaban era reposo y usar zapatillas adecuadas, por lo que determiné que debía descansar una semana de mi entrenamiento y comprar unos zapatos especiales para correr; mi primo me dijo: " esos manes usan unas zapatillas de suela anchota" por lo que fuimos a un almacén de venta de zapatillas, y el me mostró otros Converse y dijo con toda la autoridad del caso, estás son!
Así fue como reanude mi entrenamiento por otros dos meses, con otros zapatos no adecuados para correr, aún así y pese al atrevimiento de la ignorancia me recupere del problema en la planta del pie y llegó el gran día, Domingo primero de Junio de 2007, el Sábado había reclamado el kit de la carrera que llevaba varios folletos sobre la competencia, una camiseta de algodón (ahora son de telas inteligentes), mi número de participación con mi nombre estampado en él y dos paquetes de pastas la muñeca, esto último me causo desconcierto, pues no sabía si eso es para que me lo comiera en la noche o es lo que tenía que comer durante toda la semana antes de la carrera, además que era algo muy alejado de mi habitual dieta de hamburguesas y perros calientes.
En ese tiempo la largada de la media maratón era a las 4 y 30 de la tarde, llegué a tiempo portando la camiseta oficial y feliz de que mi nombre estuviera escrito en el dorsal, no participe del calentamiento pues pensaba que me cansaría antes de tiempo, los competidores se veían muy amables y comentaban sobre sus experiencias en carreras  y entrenamientos anteriores, momento en el cual sentí nuevamente temor pues mis entrenos siempre fueron el mismo, 30 minutos de trote continuo, sin estiramientos antes ni después del mismo y sin un calentamiento, lo peor era que el último entreno había sido el miércoles con una hora de duración y había descansado jueves, viernes y sábado.
La carrera comenzó y yo salí y me sentía bien corriendo muy rápido, pero me empecé a sentir fatigado luego vi un cartel que decía Kilómetro 6, en ese instante pensé: llevo 10 minutos y es el sexto kilómetro, esto va a ser muy fácil en unos 35 minutos termino esta carrera, no es tan difícil como creí en un principio, y continúe mi competencia con una energía renovada, pero todo eso desapareció cuando me encontré con otro letrero que marcaba el segundo kilómetro, estaba confundido, luego me percaté que el primer letrero era de los participantes de la carrera recreativa de 7 kilómetros que tenían un recorrido diferente y se cruzaba con el de media maratón. Me sentí completamente desmoralizado, mis piernas no podían correr mas y empecé a caminar, la gente que había salido a ver la carrera gritaba mi nombre, ¡Vamos Oscar! y entonces iniciaba de nuevo mi trote, ahora de manera mas lenta y cansada, luego veo como me pasa un ancianito de unos 70 años, algo gordito, pero con un mejor estado físico que yo, la gente le gritaba: ¡Eso abuelo, eso abuelo, vamos!. me alegre por el viejecito, pero a la vez mas se me bajaba la moral. Fue entonces cuando conocí la camaradería entre runners, y alguno de ellos al verme tan mal, me ofreció de su jugo de naranja y siguió avanzando, me lo tome todo y arroje la botella plástica a un lado de la carretera, luego, para aumentar mi desazón veo un puente elevado y pienso que por allí no debe pasar la carrera, esto ya es demasiado difícil como para que lo pongan a uno a correr por una cosa de esas, pero, esa era la ruta, y era el primero de 5 pasos elevados que tendría todo el recorrido, seguimos avanzando y ya estoy llegando a los 10 kilómetros, en ese momento se pone en frente mio una moto con las cámaras de Telepacífico, quienes eran los que transmitían la carrera en directo en esa época, trato de seguir corriendo mientras me filman, no quiero salir caminando en televisión, pero esa moto se queda filmando y no para, pero el cansancio me puede y debo dejar de correr y caminar de nuevo, en ese momento la moto se aleja de mi, pienso que ojala ningún conocido haya visto eso, luego me habla un señor alto y gordo con una camiseta de foto japón: Vamos amigo vaya a mi paso; trato de correr con él, en los momentos que bajo el ritmo o intento caminar el me ayuda para continuar y así vamos avanzando, mientras me cuenta que el lleva un año entrenando y corre todos los días durante una hora, cosa que hace que ratifique mis dudas sobre el entrenamiento que yo realice. Cuando llegamos al kilómetro 15, que es cuando este nuevo amigo, el gordito de foto japón, presenta calambres, no sé como ayudarlo, pero alcanzo a divisar el puesto de primeros auxilios de la cruz roja, lo llevo como puedo, mientras le atienden los calambres, el me dice, siga tranquilo, pero yo me quedo esperando que se recupere, pues se que estoy muy cansado y ese va a ser un momento para recuperar mis energías, finalmente salimos de allí y subimos un nuevo puente, momento en el cual el calambre regresa y el señor esta vez me dice, ahora si no puedo mas, yo ya me retiro, siga amigo y buena suerte. Ahora sin mi acompañante de aventura recorro la avenida de las américas, momento en el cual, los kilómetros, ya no se cuentan en avanzados, si no, en los que faltan, veo un joven de aproximadamente 17 años muy cansado y caminando, yo por el contrario he recibido un nuevo aire y voy trotando lentamente, y sorprendentemente sobrepasando participantes, veo el tiempo recorrido y llevo 2 horas y me faltan 4 kilómetros, hago cuentas y se que terminaré en menos de 2 horas y 45 minutos que exige Juancho Correlón para poder ganar mi medalla de participación, llego a la Calle Quinta, cada vez la meta esta mas cerca, increíblemente estoy corriendo, y empieza a oscurecer, son las 6 y 40 de la tarde, subo el puente que comunica la calle Quinta con la Sexta y al bajarlo presento calambres en el biceps femoral de mi pierna derecha, no se como recuperarme de eso, y justo en ese instante pasan los jóvenes de la cruz roja en bicicleta, les pido ayuda y ellos bajan a socorrerme, me preguntan donde es el calambre y cuando les indico los dos se miran perplejos, inmediatamente noto que no saben como estirar la pierna para ayudarme en esa situación por que me  estiran de varias formas y siempre se me empeora el dolor, finalmente me recuesto en una palmera y estiro la pierna y el calambre se va, ellos al notar eso ayudan en el estiramiento y me recupero, reanudo mi marcha y ya estoy a tan solo 2 kilómetros, la oscuridad de la noche ha llegado voy caminando pero cuando veo la meta a 100 metros, empiezo a correr, quiero correr esos últimos 100 metros, la respiración se hace difícil, pero no es por que este cansado, es por que empiezo a llorar, a sentir una euforia que nunca antes había sentido, los calambres regresan, pero sigo corriendo a pesar de ello, quiero cruzar la meta y lo hago, me colocan mi medalla, no la de 21 kilómetros, es la de 7 K, pero es que llegué tan tarde que se habían agotado, eso no me importo, ahora había despertado en mi la pasión por el Running, pues dije:"¡Es la cosa mas dura que he hecho en mi vida, pero la volveré a hacer, pero voy a entrenar muy bien, para terminarla como se debe!"
En mis bolsillos tenía 300 pesos para hacer una llamada a mi celular, el cual lo tenia mi primo junto con unos amigos, hice la llamada y ellos pensaban que yo no iba a llegar eran ya las 7 de la noche y mucha gente había terminado ya, mi olor era peor que el de un loco, yo solo pedía agua y ellos me decían báñese primero que huele asqueroso, había perdido 5 kilos de peso llegando a los 54 kilogramos, todos ellos perdidos en sudor, lo que había bajado era 5 litros de agua, por eso tenía tanta sed, y me tome como 2 litros de gaseosa y en la noche nos fuimos a un bar pues mis amigos querían tomar Tequila, y yo dije, están locos, eso me mata, y por eso me tome como 5 cervezas y no me emborrache.
A pesar de tantos errores cometidos, y mas que errores locuras cometidas esa carrera me había transformado en alguien mentalmente mas fuerte, todo ello en 2 Horas 28 Minutos y 38 segundos

Mi objetivo con esta historia no es mostrarla como una gran hazaña, por el contrario, es generar conciencia de los grandes riesgos, que en algunos casos pueden llegar a ser fatales, nacidos del floreciente auge del running, sumado al desconocimiento sobre el tema. En mi caso tuve la suerte de que temperatura durante la carrera no era tan alta, unos grados centígrados un poco mayores me hubieran llevado a una condición de deshidratación tal, que necesitara atención médica urgente.
Durante una semana presenté dolores en espalda, piernas y músculos intercostales, con suerte no quede lesionado, pues hasta respirar me dolía. 
Aprendí a respetar las carreras y eso se hace teniendo una muy buena preparación mental, física y nutricional.

jueves, 26 de noviembre de 2015

EPIC FARALLONES 2015, 10K

siempre quiero correr grandes distancias, hoy siendo consiente de que me estoy recuperando de una molestia muscular voy por los 10K en la Epic Farallones, me acompañan en esta aventura mis amigas Deya y Adriana y por primera vez en una carrera mi hermano menor Efraín ellos competirán en 5K.
El lugar de partida es el centro vacacional Yanaconas que esta a unos 1650 metros sobre el nivel del mar y a aproximados 15 kilómetros de Cali.
Antes de la carrera no se lo digo a nadie pero se que si me ubico en un buen lugar en la partida puedo llegar entre los primeros lugares de esta competencia, sabiendo que los mejores corredores optaron por la distancia de 20K y unos pocos por estos 10K.
Llegamos al lugar de partido con el tiempo justo 15 minutos antes del pistolazo  inicial, tiempo suficiente para calentar y estirar, justo cuando termino inician los competidores de 20k, 5 minutos mas tarde va a empezar mi competencia, hacen el llamado para estar en el punto de partida, pero veo que ya hay como 100 participantes allí, por un momento me resigno a quedar mal ubicado, pero veo un pequeño hueco en la tercera linea de partida, y como en esta ocasión no hay vallas que impidan el paso, solo una cinta amarilla, lo único que hago es levantar levemente mi pie y ya estoy en la mejor posición nunca antes tomada en una carrera, dan la orden de avanzar, las fotografías empiezan, la mayoría levanta su mano para salir en la toma, pero mi mente esta visualizando la estrategia que tomaré y es muy clara, correr muy rápido con mi mejor ritmo de una 10K hasta la primera montaña, y luego a aguantar en la subida, no soy muy rápido subiendo.
La carrera comienza y los corredores los que toman la delantera no son tan rápidos, solo un poquito mas que yo, pero un pequeño problema inicial, la muchacha que esta justo delante mio es mucho mas lenta que yo y a mi lado va un niño tambien muy lento que me dificultan el avance, cuando tengo la primera oportunidad los rebaso y acelero con la fuerza que imprimo para ir a 4:30 minutos por kilómetro pero como vamos en una bajadita por la pavimentada mi reloj muestra una velocidad de 3:30 minutos por kilómetro, aún alcanzo a ver al puntero y cuento 15 personas delante mio, el suelo esta muy mojado y la sensación del calzado especializado en trocha no es la mejor, así que voy con cuidado no quiero caer en este lugar, luego un pequeño plan y es el momento de la verdad, veo como muchos pierden el impulso que traían y su ritmo disminuye drásticamente, es el pago por correr muy por encima del ritmo de competencia, lección que yo aprendí años atrás corriendo la medio maratón de Cali, pero esa es otra historia, llego a la loma y estoy en el puesto 10, en la subida dos personas me sobrepasan, uno es un competidor con su camiseta amarilla encendida al cual había visto quedarse atrás por que uno de sus zapatos de había desatado, pero sube muy rápido tratando de recuperar la posición que traía inicialmente, en ese momento se que ese error le cobrara mas adelante, es un gasto de energía que tal vez necesite, ese tipo de cosas ya las había tenido en cuenta y por eso mis zapatos tenían doble nudo y las tiras sobrantes de los cordones pasaban de nuevo por los agujeros. De todos modos cambio la pantalla de mi reloj y va a modo frecuencia cardíaca, en este momento el plan es no subir mas allá de 180 y tampoco menos de 170 siguiendo esta regla logro superar a 5 competidores y pasar al séptimo puesto en el punto máximo de la loma, es de gran satisfacción veo al fotógrafo hago señas con mis manos y agacho la cabeza para quedar en el encuadre mientras pienso que esta vez si deben publicar mi foto, no como en carreras anteriores y así fue.
  Terminada esta cuesta  tengo energía para arrancar a correr de nuevo, la neblina es muy espesa alcanzo a ver al sexto va unos 6 metros delante mio igual ventaja llevo sobre el octavo, aunque en esos momentos yo no sabía en que posición estaba exactamente, algo era claro, mi posición no era de dos dígitos, empieza una nueva cuesta esta vez no tan pronunciada pero mi reloj esta en 180 decido caminar a ritmo fuerte y veo como el que va delante mio sigue corriendo aunque esto no hace que su velocidad sea mucho mayor a la mía,  rápidamente mi frecuencia baja a los 170 y empiezo de nuevo a correr llega el primer desvío de la carretera y de nuevo a la trocha es un terreno casi plano muy suave con muchas hojas y en el cual puedo tranquilamente ir entre 4:30 y 5:00 minutos por kilómetro, tiene bajadas y algunas subidas pero no son de dificultad siento como me recupero de toda esa subida, luego veo una especie de riachuelo de no mas de dos metros de largo, piso sobre él, esperando sentir algunas piedras, pero para mi sorpresa siento lodo el cual me llega hasta la altura de la canilla y es allí donde tengo mi primer caída, me recupero y sigo dándome cuenta que aquello no era un río, era un charco formado por el agua lluvia que bajaba de la montaña, reviso hacia atrás y el octavo competidor se ha salido de visibilidad, hace ya mas de 15 o 20 minutos que no lo veo, igualmente alcanzo a divisar a dos que van delante mio luego vamos por una bajada y un colaborador advierte que vaya despacio que hay una especie de riachuelo canalizado con un puente improvisado, pues es una viga que sostiene la estructura de cemento, lo veo y con tanto barro no quiero hacer equilibrios, así que decido saltar hasta la otra orilla, lo hago y el joven ayudante me sonríe, sigo avanzando y cada vez el bosque se espesa mas, y hace difícil distinguir el sendero árboles caídos y enredaderas dificultan el paso, incluso uno de esos árboles  esta muy alto para saltarlo y muy bajo para pasarlo por debajo, pero finalmente decido agacharme aprovechando mi baja estatura y con la velocidad y lo resbaloso del suelo me deslizo bajo el, momento en el que recuerdo las películas de Jackie Chan y en como no pusieron alguien allí para que me hubiera filmado, sigo avanzando y recuperando mi energía empiezo a ver al sexto y al quinto que van juntos, pero llegamos a otra loma y los pierdo de nuevo, volvemos a bajar y ahora la bajada es mas pronunciada lo que me ayuda a mantener buena velocidad mientras recupero mi energía y veo al sexto participante esta vez va solo y con muestras de cansancio, al parecer el otro llevaba el ritmo y él esta pagando el precio de seguirlo, el sendero es muy estrecho para superarlo y el va muy lento, finalmente en la subida veo un espacio y me le paso, el competidor se me pega y se deja arrastrar por mi ritmo, aparentemente se ha recuperado o la subida es su fuerte,el camino se hace difícil pues un pasto alto hace tambalear el paso y amenaza con arrojarnos ladera abajo, finalmente salimos y llegamos a una carretera, veo que el joven esta muy cansado y no trae sistemas de hidratación, así que decido sacar un tarro con Gatorade que traía en los bolsillos del Camelback y se lo doy, el toma un poco y me lo paso, yo hago lo mismo y continuamos, el me sigue el ritmo y me pregunta que distancia llevamos y le contesto que el reloj ya marca 10 kilómetros.
Salimos de la carretera y nos adentramos de nuevo en una trocha, nuevamente los colaboradores de la carrera advierten que el piso esta muy resbaladizo  bajamos con mucho cuidado hasta llegar a una cascada, le he tomado ventaja al otro competidor, pero ene se momento me pierdo no se por donde seguir y justo cuando él me alcanza veo la ruta sigo por allí, pero inicia una nueva cuesta, momento en que él me dice al momento de sobrepasarme subamos, yo le digo siga tranquilo yo voy mas despacio, y veo como sube esa loma con gran facilidad, yo lo hago sin dificultad pero a un ritmo menor finalmente lo pierdo de vista y al llegar a la cima otro colaborador me confirma, ¡hágale mijo que faltan como 10 minutos y usted es octavo!, en ese momento sentí que me entraba una energía adrenalínica en mi corazón y empece a correr, no se si la loma no me afecto o fue la alegría pero tenía fuerzas como al inicio de la carrera así que era una bajada suave y podía ir sin mucho esfuerzo a 4:30 minutos por kilómetro mientras esquivaba los participantes mas rezagados de la 5K, los cuales al sentir que venía alguien muy ra´pido se hacían aun lado para dejarme pasar, solo tuve problemas en un riachuelo, pues había mucha gente allí lavándose los zapatos, me detuve un segundo hasta que observe un pequeño agujero por donde seguir, y así fue, solo tuve que correr y llegar de nuevo a la carretera ya se veía el final, una pequeño descenso hasta la meta y el reloj marcaba 1:31:19 y la distancia real de la carrera era de 12.46 Km , en la meta me esperaban Mi hermano Deya y Adriana, que ya habían terminado sus respectivas carreras, todos ellos con muy buenos tiempos. Efraín había llegado en el puesto 30 y cuarto en su categoría, Deya estaba de 160 entre 334 competidores mejorando en gran medida todas sus participaciones anteriores y ratificando que el Trail es su competencia favorita, Adriana, a pesar que no había entrenado lo suficiente había realizado una gran carrera con un muy buen tiempo.
Oficialmente mi puesto fue Séptimo y Tercero en mi categoría, por primera vez entre los 10 primeros de una competencia